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IFA Religion

La elección del destino

La elección del destino personal, está directamente condicionado por nuestros karmas y libre albedrío, conocer los procesos que anteceden a nuestro nacimiento, facilitarán el entendimiento y alineación del mismo.

ifa pasado presente y futuro el destino

En este articulo detallaremos a fondo, cómo elegimos nuestro destino en el cielo y cómo puede verse alterado, con cada una de las pruebas y desafíos que atraviesa el alma, antes de llegar al mundo.

La concepción de vida, ifá y la creación de la humanidad 

La historia proveniente del odu Òyèkú Ogbè, y explica que después de que olódùmarè (el dios Yorúbá supremo) enviará a Odùdúwà (ancestro masculino original de la cultura Yorúbá) a la tierra, decidió crear al primer ser humano, este era una mujer llamada Ninibínini.

eligiendo el destino en ifa Ninibinini

La idea de olódùmarè era que Odùdúwà y Ninibínini poblaran la tierra. Luego de un tiempo estos tuvieron 8 pares de gemelos Hombres y Mujeres.

Al ver esto olódùmarè (olofin), decide encomendar la tarea de la creación de más humanos a Obàtálá y así evitar en incesto entre los hijos de Odùdúwà y Ninibínini.

Por lo que se entiende que la creación de los seres humanos fue  principalmente trabajo de Obàtálá, este junto a otros irúnmolè (dioses yorubas), fueron los encargados de crear y llenar de atributos a la figura humana.

Función de los IRUNMOLE en la creación del ser humano

Cada uno de estos irúnmolè, tenía una tarea específica en la confección del ser humano, citaremos algunos ejemplos para una mejor comprensión.

  • Èsù: Se entiende que fue el encargado de traer la arena para moldear los cuerpos.
  • Obàtálá: Fue el moldeador de la figura humana.
  • Òsun (oshun), Yemoja, Olókun: Fueron los encargados de los líquidos del cuerpo humano. 
  • Ògún, (Dios del hierro) Fue el diseñador del esqueleto humano, con la ayuda de Òsóòsì, uso nueve “ako irin”rondanas de hierro inoxidable para moldear el esqueleto masculino y siete “abo-irin”para moldear el esqueleto femenino. Es por eso que ahora se conoce a los hombres como “Okùnrin”y a la mujer como “Obìnrin”.

Y así cada uno de ellos fueron aportando atributos a la creación del cuerpo humano.

Formación de la vida

Luego de la creación de los primeros grupos de seres humanos, Olódùmarè decidió que los humanos deberían de procrearse entre ellos.

Le pidió Obàtálá que se encargara de esta tarea, por lo que destacamos que Obàtálá es el irúnmolè encargado de la fertilidad.

Se entiende que durante el proceso de la creación de los seres humanos, una de las tantas tareas que realizó Obàtálá, fue la de la creación del semen para la procreación humana.

Obàtálá, durante el acto sexual propicia su àse (ashe) y bendición para la fecundación y posteriormente creación de la vida.

Esto explica la causa del por qué si un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales y no son bendecidos con el àse (ashe), no habra procreación.

Por lo que si estamos en búsqueda del fruto del vientre de una mujer, debemos de ir por adivinación a través de un sacerdote de Ifá o un Babalórìsá (oba oriate) que investigue el porque Obàtálá no ha propiciado su àse (ashe) para la fertilización.

Eligiendo nuestro destino en presencia de OLODUMARE (Olofin)

Una vez concebido el embarazo, existen tres procesos que comienzan a suceder simultáneamente, estos tres procesos son conocidos como Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá y Àyànmó.

que es el akunleyan akunlegba y ayanmo

El destino de cada ser humano va trazado por estos tres aspectos, entender el significado de cada uno de ellos y como nos afecta la conjunción de estos, es el primer paso para entender el destino personal, que adquirimos en cada Àtúnwá (reencarnación) y la función de Ifá durante este camino.

Que es el Ayanmo

Àyànmó: se define como el aspecto predeterminado de nuestro destino, este esta condicionado a nuestros kharmas (karma) o nuestras deudas de vidas pasadas.

Si en el pasado hemos alterado negativamente el destino de otros, hemos evadido lecciones que debimos haber aprendido, entonces estos son aspectos que afectaran nuestra siguiente encarnación en la tierra (àtúnwá).

El echo de que una persona nazca rica y otra pobre es parte del àyànmó, el día que naces y el día que mueres, también es parte del àyànmó, pero sin embargo ambas pueden ser alteradas o modificadas, tanto positiva como negativamente.

De acuerdo a las escrituras de ifá, es nuestra alma la que decide venir al mundo, el momento (lugar, fecha y hora) de nacer nos es dado por los irúnmolè, así como nuestro color de piel, nuestra estatura, nuestros padres, etc, todos estos son proporcionados por factores que deben converger, para que haya un equilibrio en el universo al momento de nuestra encarnación.

No obstante este momento puede verse alterado por energías en oposición (Ajogún), que no han sido neutralizadas previamente, esto pudiese ocasionar o bien un nacimiento por cesárea o cualquier otra complicación en el embarazo, incluso la perdida del feto.

El àyànmó, son aspectos que el alma encarnada debe vivir o debe transitar con una finalidad específica, el tiempo que el alma tarde en entender el mensaje y evolucionar a su siguiente àyànmó, dependerá directamente de su libre albedrío.

Lo cual explica que no estamos condenados a vivir toda una vida en la tierra, influenciados bajo un aspecto especifico, ya sea este positivo o negativo.

Entendiendo el Ayanmo

Para entender el Àyànmó (Predeterminación en nuestro destino) debemos enfocarnos en resultados más que en circunstancias. 

Aclaramos que no es importante la manera en que se superan cada etapa, ya que existen muchos caminos para llegar a un mismo destino.

Para una mejor comprensión del mismo citaremos un ejemplo de àyànmó :

EJEMPLO: Una persona tiene como àyànmó el no apoderarse de las pertenencias de otros, pero su situación financiera es bastante mala y Esù lo ayuda a obtener un cargo de jefe de un almacén, luego esta persona comienza a tomar productos que no le pertenecen, (en ese instante esta persona perdería una oportunidad de aprender su lección).

Como resultado es despedida y pasa un largo tiempo de necesidades materiales.

Luego se le presenta otra oportunidad de trabajo, pero esta repite el mismo error, incluso acapara muchas más cosas, para prevenir otro tiempo de pobreza en caso de ser despedido.

Pero esta vez la persona se enferma y tiene que gastar casi todo lo que tomo, para recuperar su salud.

Y así en repetidas ocaciones, tengamos en cuenta que el numero de errores lo decide la persona con cada oportunidad.

Entonces esta, decide ser honesta y dejar de tomar lo que no le pertenece(aprende su lección de àyànmó), y comienza a apreciar, que sus problemas de salud desaparecen y su situación económica se vuelve estable.

Conclusiones sobre el Ayanmo

Aprendamos esta lección y entendamos que la vida nos proporciona lo necesario para cada necesidad, tener más de lo que necesitamos, implica pagar más y la manera de pagar va dependiendo de las lecciones de vida que debamos ir aprendiendo.

Unos pagan con su salud, otros pagan ofreciendo dinero a instituciones de ayuda, otros hacen ofrendas y sacrificios, para evitar cualquier peligro sobre ellos o sus familiares.

Estas lecciones aprendidas o por aprender las denominamos àyànmó.

Àyànmó significa “Nosotros escogemos conocer o aprender”, lo cual explica que, aun cuando esas opciones son predeterminada, somos nosotros mismos quienes elegimos vivir ese destino y que aceptamos aprender esas lecciones.

Que es el Akunleyan

Àkúnlèyàn: Significa lo que pedimos mientras estamos de rodillas, se define como lo que podemos elegir en cada Àtúnwá (reencarnación), antes de venir al mundo (Aiyé), nuestro espíritu pasa por el palacio de Olódùmarè.

Es allí donde manifestamos nuestras peticiones y deseos, sobre lo que queremos vivir o experimentar en esa encarnación.

Cabe mencionar que a cada petición que hacemos, Olódùmarè nos da su aprobación y solo nos pide que dejemos el mundo mejor de lo que lo encontramos, (veremos en Àkúnlègbá que aunque Olódùmarè apruebe nuestra solicitud, la misma no siempre se concreta).

Peticiones como: ser cantante, constructor, delincuente o fashionista; ayudar a personas o a una comunidad entera, son parte del Àkúnlèyàn siempre que el alma así lo decida.

Estas peticiones permiten al espíritu explorar aspectos no obligatorios de su existencia, ya sea para lograr avances en su propia evolución o bien para ayudar a otros a completar sus karmas.

El Àkúnlèyàn de manera sencilla lo definimos como, lo que pedimos o necesitamos para dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos.

Que es el Akunlegba

Àkúnlègbá significa: “Nos arrodillamos en el piso para recibir ”, esta es la face donde recibimos la ayuda imprescindible de los irúnmolè, para completar lo que pedimos en el Àkúnlèyàn.

Ejemplo: Si pedimos tener una esposa (esposo) compatible, los irúnmolè pondrán varias personas compatibles a nuestro alrededor para que podamos escoger, o si pedimos tener prosperidad, siempre vamos a tener ofertas de buenos empleo o negocios para prosperar.

Entendiendo el Akunlegba

Todos estamos dispuestos a dar y recibir, esto esta condicionado por el libre albedrío y este es el factor causante de que no se logren todos los objetivos en cada Àtúnwá (encarnación).

El libre albedrío esta presente en los tres aspectos del destino (Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá y Àyànmó), pero en el Àkúnlègbá se manifiesta como acción y reacción.

Esto explica que cada decisión que tomamos en la vida, puede servir de pro o contra de lo previamente pedido en el Àkúnlèyàn.

El libre albedrío y su influencia en el Akunlegba

Para entender mejor esta parte citaremos unos ejemplos.

  • Una mujer pide en su Àkúnlèyàn, la posibilidad de tener tres hijos, queda embarazada pero de una persona que ella cree que no es la correcta o tal vez que no es el momento apropiado y decide por su libre albedrío, practicarse un aborto, aun en contra de todos los consejos que puedan darle, surge una complicación en el aborto que ocasiona que nunca más pueda tener hijos y así estaría alterando una parte de su destino (Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá) y a su vez por este error creando un nuevo Àyànmó para sus próximas encarnaciones.
  • Otro ejemplo es el de un hombre que pide ser abogado, pero en su juventud decide ser un adolescente rebelde, deja la escuela y se niega a aprender, al ser adulto, su falta de conocimiento le obliga a tomar trabajos menos remunerados y largas jornadas de trabajo, que junto a su falta de disciplina, hacen cada vez más difícil, su sueño de ser abogado, que finamente todo queda como un sueño frustrado.

Esù y su papel en el Akunlegba

Esù propicia todos los escenarios necesarios para desarrollar las vivencias de nuestro Àyànmó y nuestro Àkúnlèyàn, y sin importar cual sea nuestra decisión, el se mantendrá firme hasta tanto no hayamos cumplido nuestro karma (Àyànmó) o hasta el momento de nuestra muerte.

De igual manera Esù proveerá eventos necesarios para lograr nuestros proyectos de Àkúnlèyàn, siempre que estemos alineados a nuestro destino, o traerá tropiezos constantes, si simplemente nos enfocamos en nuestros proyectos y nos olvidamos de nuestros deberes o karmas (Àyànmó).

“Las energía del universo están siempre en movimiento, por lo que nosotros ejercemos influencias en lo que sucede a nuestro alrededor y viceversa”.

Es por eso que resulta muy fácil, perder la alineación con nuestro destino, pero en dado caso las señales de alerta siempre estarán presente, manifestándose eventos o situaciones que nos indicaran que necesitamos alinearnos con nuestro destino, por lo que acudimos al consejo de ifá esclarecer el origen de la misma.

Ifa (Orunmila) y su papel en la elección del destino

El Irúnmòle encargado de todos estos procesos es Òrúnmìlà (orula), él está presente en el momento de la elección de nuestro destino, por lo que conoce lo que tenemos y lo que nos falta para completarlo, causa por la cual acudimos a la adivinación para arreglar nuestros problemas o dificultades terrenales.

El Oráculo de Ifá a través de Dafá (adivinación de ifá) esta enfocado con mayor énfasis en el Àkúnlègbá porque es ahí donde ocurren las desviaciones o las alineaciones de todo nuestro destino.

La adivinación de Ifa nos permite conocer que estamos haciendo mal, así como utilizar elementos naturales para ayudarnos a volver al camino correcto, también hace énfasis en reforzar nuestra relación con Esù como base fundamental para lograr el éxito.

Recordemos siempre el principio de ifáQue es lo que esta en tu vida que no debe estar, ifá lo elimina” Y “Que es lo que no esta en tu vida que debe estar ifá lo agrega”.

La adivinación durante el embarazo un refuerzo en la elección del destino

Cabe destacar que durante el proceso de embarazo, las adivinaciones y Ebo echos por los padres, ayudan a la elección de cada uno de estos factores (Àyànmó, Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá)

adivinación durante el embarazo

Motivo por el cual siempre es recomendable hacer estas adivinaciones durante el embarazo, ya depende de cada sacerdote de ifá, definir cuantas adivinaciones son las pertinentes, para asegurar la llegada del nuevo bebé al mundo.

Eligiendo el orí para nuestro destino en los dominios de Ajala Mopin

Una vez seleccionado el Àyànmó, Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá, pasamos a una fase en la que nos encontramos a otro Irúnmòle, conocido como Àjàlá mòpín.

los dominios de Ajala Mopin

Quien es Ajala Mopin (ayala mopin)

Àjàlá mòpín es el irúnmòle encargado de moldear los orí de cada persona, cuando el alma llega a los dominios de Àjàlá mòpín, este le dice que elija su orí (cabeza).

Quien es Ajala Mopin

En los dominios de Àjàlá mòpín (ayala mopin), existen incontables orí, pero la elección es personal, es en este instante del proceso donde podemos elegir un buen Orí, que complementa nuestro destino y ayuda a la realización de este, o simplemente elegir un mal Orí que nos conduzca al descontrol del mismo.

como elegir un buen Orí

Éste es el motivo por el cual hay ciertas personas que tienen un muy buen destino, pero un mal orí, lo que ocasiona fracaso y frustración en la vida.

Una vez más, es en este caso donde acudiríamos a la adivinación de Ifá, para ayudar a alinear nuestro Orí con nuestro destino.

Sellando nuestro destino con Sensentisoro ( el registrador del destino)

Luego de Àjàlá mòpín nuestra alma va a otro Irúnmòle conocido como Sensentìsòrò (el registrador del destino).

quien es Sensentisoro

¿Quien es Sensentisoro?

Éste Irúnmòle tiene una funcionalidad parecida a un oficial de migración, se encarga de certificar y registrar, que has elegido todas y cada una de las cosas necesarias para completar tu destino y una vez que ha sido así, poner sello y da su aprobación.

En ese instante, nuestro destino queda plasmado y nada de lo pedido o elegido puede ser alterado o modificado en el mundo espiritual.

Iwori Ogbe Oloko: una prueba que influencia nuestro destino

Seguidamente pasamos a el dominio de Ìwòrì Ogbè Oloko este Irúnmòle, nos impone un simple pero significativo reto, el cual podemos encontrar en los versos de este propio odu.

Iwori Ogbe Oloko

Ìwòrì Ogbè Oloko, nos entrega un azadón y nos pide que cabemos un hoyo, en estas simples y sencillas palabras se encierra una de las tantas problemáticas que tenemos al llegar a este mundo.

¿Quien es Iwori Ogbe Oloko?

La historia proveniente del Odù de ifá (Ìwòrì Ogbè), plantea como esta misma prueba se le impuso a cada una de los Irúnmòle al venir del cielo a la tierra en una encarnación.

Todas y cada una de ellas cavaron su hoyo, algunos muy profundo, otros no tanto, sólo Òrúnmìlà (orula) a través de la adivinación dedujo que debía de dar un solo golpe en la tierra y hacer un hoyo muy pequeñito.

Una vez concluida la prueba, Ìwòrì Ogbè Oloko explico el significado de tal prueba dijo: a su llegada a la tierra, deberían trabajar de sol a sol hasta llenar sus hoyos, una vez completado, entonces comenzarían a ver su prosperidad.

Por lo que podemos entender Òrúnmìlà (orula) en todas sus encarnaciones, fue una deidad muy próspera, a diferencia de Ògún y otros Irúnmòles que hicieron un hoyo bastante grande y tuvieron que trabajar muy esforzada mente para poder llenarlo.

¡El porque unos son más prósperos que otros desde su llegada a la tierra!

Es lo mismo que sucede con nosotros, al llegar a la tierra, algunos pasan mucho trabajo para llenar su hoyo, antes de alcanzar las bendiciones, mientras que otros con un simple movimiento, son bendecidos con todos los ire (buena fortuna) de la vida.

Por lo que tenemos que tener bien presente, que tan profundo puede ser el hoyo que tengamos que llenar, antes de alcanzar nuestra prosperidad en la tierra.

Igi igbagbe El árbol del olvido 

A este punto puede que te preguntes, ¿cómo es que sabiendo tantas cosas de como va a ser la vida en la tierra, cometemos tantos errores?, es qui donde encuentras las respuestas, al porque no podemos recordar nada de lo que pedimos en el cielo.

Igi igbagbe el arbol del olvido

Luego de nuestra prueba pasamos a Igi igbagbe, conocido como el árbol del olvido, al cual nos abrazamos.

Es este el momento en que la mujer empieza a tener sus contracciones, ademas es en este preciso instante, que comenzamos a olvidar todas y cada una de las cosas que hemos pedido en el cielo, que conforman nuestro destino (Àyànmó, Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá).

Aro Abidi janpapa nuestra batalla por preservar el destino

Seguidamente pasamos a un enfrentamiento épico con Aro Abìdì jànpápá, el centinela de las puertas entre el cielo y la tierra, es durante esta batalla que las contracciones de la mujer son más fuertes, ya que estamos a punto de venir al mundo.

Aro Abidi janpapa

¿Quien es Aro Abidi janpapa?

Aro Abìdì jànpápá es conocido en las escrituras del odu Ògúndá Méjì, el cual nos relata su existencia y propósito.

Cuenta la historia que su responsabilidad era simplemente prevenir que todas las cosa buenas de la vida vinieran al mundo, tales cosas incluían Ajé, riquezas; Aya, esposas; Omo, hijos; Àìkú, longevidad y todos los otros Ires en la vida.

Inmediatamente nuestra alma comienza el enfrentamiento con Aro Abìdì jànpápá, tengamos presente que durante esta pelea, él puede ser capas de quitarnos varias de la cosas que pedimos y nos fueron otorgadas (Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá y Àyànmó), incluso puede quitar hasta la vida.

Este es otro motivo por el que hacemos Dafá (adivinación de ifá) durante el embarazo, para apoyar en la elección de las cosas que necesita el bebé para venir al mundo, así como protegerlo en cada una de las pruebas celestiales que debe pasar.

También aclaramos que muchos de los ire (buena fortuna), que Aro Abìdì jànpápá nos allá arrebatado en la lucha, pueden adquirirse de nuevo, una vez en la tierra mediante la realización de Ebo.

El nacimiento atravesando odo aro y odo eje

En el odu Òyèkú Ogbè, podemos encontrar detalladamente, la historia que plantea cómo olódùmarè creo a la primera mujer y la envío a la tierra, esta historia relata cómo ella atravesó odò aró y odò ejé (el río de la tinta y el río de la sangre) antes de poder llegar a la tierra.

odo aro y odo eje

Este proceso se repite a día de hoy en nuestro nacimiento, se entiende que cuando nacemos la mujer desprende el líquido amniótico y un poco de sangre esto es lo que los yorubas definen cómo atravesar por el río de la tinta y el río de la sangre (odò aró y odò ejé).

Esentaye, Ikosedaye e Isomoloruko

Una vez llegado a la tierra, arribamos con todo lo que pedimos y nos fue dado (Àkúnlèyàn, Àkúnlègbá, Àyànmó) y lo que hemos perdido en el largo proceso que conduce a la nueva encarnación (Àtúnwá) en la tierra.

Es este momento en el que debemos acudir a la primera adivinación de ifá (Dafá), que debe ser realizada al llegar a la tierra, esta es denominada “Esèntáyé, Ìkosèdáyé“.

¿Que es el Esentaye, Ikosedaye?

Esèntáiyé significa “poniendo los pies en la tierra”, esta ceremonia se lleva a cabo al tercer día de nacido.

Usualmente es una ceremonia privada en la que esta presente el padre, la madre y en algunos casos abuelos o parientes más cercanos.

Esentaye, Ikosedaye un vistazo al destino del bebé

Mediante esta ceremonia (Esèntáyé, Ìkosèdáyé), podemos echar un vistazo al futuro del recién nacido, conoceremos parte de lo que pidió en el cielo y cuáles fueron algunas de las bendiciones que perdió en su larga travesía.

Tendremos una especie de sinopsis del destino elegido, así como características del recién nacido, que servirán de herramientas a los padres, en la crianza y orientación del mismo.

Isomoloruko, eligiendo el nombre

Luego pasamos a otra ceremonia denominada ìsomolóruko o ceremonia de nombramiento, la cual es realizada al 7 día de nacido si es varón o al 9 día si es niña.

¿Que es el Isomoloruko?

En palabras simples, es aquí donde escogemos el nombre del bebé, cabe destacar la importancia de elegir un nombre con significado, usualmente este debe está relacionado con el destino del bebé recién llegado, o el odu que ifá revelo en su primer Dafá.

Esta ceremonia es más como una celebración publica y asisten todos los invitados que los familiares deseen.

Ya a partir de este punto, es deber de los padres y de nosotros mismos completar nuestra misión en la tierra, continuaremos nuestra secuencia de ceremonias como, awo ifá kán (primera mano de ifá), iniciación de Òrìsà (orishas, hacer santo) e Ìtèlodú (iniciación de ifá), las cuales nos apoyan para completar nuestro destino en esta encarnación (Àtúnwá).

Conclusion de los aspectos del destino en la tradición de ifá

En este extenso pero necesario articulo, hemos develado todas las facetas que tienen que converger, para lograr una alineación con nuestro destino personal.

Estar en alineación con nuestro destino, no se traduce a estar haciendo sacrificios constantes a los Òrìsà e Irúnmòles.

Entendamos que esto depende más de nuestra disposición a cambiar actitudes erradas, que en reparar cada vez que cometemos errores.

Descargar nuestra responsabilidad en las deidades, pagar con una ofrenda por nuestra falta de voluntad o por nuestra ignorancia, no es una practica recomendable.

En este sentido es importante aclarar que toda vida es sagrada, que únicamente en casos muy puntuales, es justificable el sacrificio y este no debe convertirse en un hábito cotidiano para tapar o poner paños de agua tibia cada vez que cometemos un error.

Entendamos que somos responsables de nuestros actos y que cada acción conlleva a una reacción, aprendamos de nuestros errores, aceptemos las pruebas que la vida nos pone, superémoslas y siempre tratemos de dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos.

Àború, Àboyè, Àbosíse